
Els Plans de Sió reúne varios caseríos en la llanura, entre Hostafrancs y Els Hostalets, donde el almacén de maquinaria guarda décadas de piezas antiguas. Ese anexo concreto se vacía para dejar paso a nuevos usos, separando cada elemento según su destino final.
VACIAMOS CERVERA calcula la partida exacta en una visita rápida: metros útiles, volumen real con armarios abiertos y tipo de contenido pesado o ligero. Se considera también el acceso estrecho típico del casco antiguo y los materiales especiales que requieren gestión autorizada aparte.
El desglose incluye mano de obra, transporte y fracciones por peso para lo reciclable. El hierro, cobre y aluminio recuperado reducen la cifra total antes de firmarse todo el importe en un documento cerrado con las fechas de entrada previstas.
Un almacén agrícola acumula piezas de máquinas que ya no existen
El fondo de un almacén agrícola se llena de cosas que ya nadie fabrica o usa en el día a día. Allí quedan aparcadas piezas de máquinas antiguas, ruedas oxidadas y correas rotas junto al alambre enrollado sin fin. Los sacos viejos, las cuerdas gastadas, los tablones pesados, los bidones vacíos y hasta equipos enteros ocupan todo el espacio disponible desde hace décadas.
Llegamos para medir ese volumen real en metros cúbicos, dato clave que decide cuántos viajes necesitará nuestro camión. Recorremos cada rincón sin dejar nada fuera: la altura de los estantes, lo ancho del pasillo y dónde puede parar el vehículo exactamente. De esta visita salen las horas necesarias para sacar a mano todo ese material hasta donde pueda subir el transporte.
Nos encargamos también de separar aquello que requiere tratamiento especial antes de moverlo. Si aparecen pinturas o disolventes, los llevamos al gestor autorizado correspondiente con la documentación en regla. Todo lo recuperable como hierro, cobre o aluminio resta del volumen total a transportar y se gestiona dentro del presupuesto cerrado.
La maquinaria retirada se desmonta para poder cargarla
Nos encargamos del desmontaje directo en el almacén para que las piezas grandes entren bien en cada camión y viajen por separado, evitando daños innecesarios durante el transporte.
Ese trabajo de separar chapa, motor y estructura se mide con detalle: figura en horas concretas dentro del desglose final que firmamos antes de empezar. El importe total resta lo recuperable, como hierro o cobre para segunda mano, mientras que las fracciones especiales van a planta de tratamiento por su peso.
Cualquier elemento no previsto lo avisamos inmediatamente al propietario con el precio y las horas extra necesarias; sin tu visto bueno escrito no avanzamos en esa partida nueva. Así terminamos cada encargo limpio: vivienda vaciada, fotos del antes y después, cajas etiquetadas para la familia y llaves devueltas.
Los neumáticos y los envases de producto van a su punto propio
Los neumáticos viejos, los envases usados en agricultura, el aceite residual de maquinaria o cualquier resto de pinturas y disolventes tienen un destino distinto dentro del trabajo diario por toda Lleida. Estos materiales se distinguen nada más llegar a la casa durante el recorrido inicial siempre que están visibles para todo el equipo.
Cada partida con tratamiento específico se anota directamente en su propia línea de la hoja, sin confundirla nunca con los muebles o el material recuperable del hogar. Se trasladan obligatoriamente dentro de recipientes cerrados y seguros hasta llegar a la planta especializada que las gestiona según corresponda.
Durante esa visita rápida de valoración se apunta si hay bidones de aceite, restos químicos en garajes antiguos de l’Eixample o acumulaciones industriales en almacenes del entorno de la Universitat. Así el propietario firma una partida clara desde antes de que empiece cualquier movimiento con los camiones.
La chatarra se agrupa por metales y empuja el total a la baja
Dentro del propio anexo separan la chatarra por metales antes de cargar el camión, creando montones distintos para cada tipo.
El hierro, aluminio y cobre tienen su mercado; se pesan a favor con signo opuesto al gasto final. Esta recuperación resta cantidad de los costes operativos y baja el importe total que paga el cliente en efectivo.
Ninguna fracción del metal queda sin valorar o mezclar: todo lo recuperable reduce la cifra, dejando un saldo real ajustado según el peso exacto extraído antes de salir de las instalaciones. Así se refleja fielmente cuánto entra y cuánto sale por concepto de gestión integral en Cervera.
El vehículo entra hasta la puerta del propio almacén
En este tipo de fincas la mancha libre permite maniobrar sin problemas hasta dejar el vehículo pegado a la puerta del almacén. La carga se realiza prácticamente sin acarreo porque no hace falta mover las piezas por pasillos estrechos o tramos interiores.
Aquí la partida de horas cae y lo que realmente manda son los viajes hacia la planta donde recibe cada fracción, pagándose al peso. El desglose del documento registra claramente estos trayectos junto con el tiempo del equipo en escena.
Si surge algo no previsto durante la operación se detiene para mostrarlo al propietario antes de tocar nada y confirmar ese precio añadido más las horas extra que generará sobre la fecha inicial.
Los metros cúbicos del anexo se escriben aparte de los de la casa
El almacén aparece con su propio volumen, sus horas y sus portes totalmente separados de la vivienda para que se distinga qué parte del importe corresponde a cada cosa. Decir en qué caserío está la finca y qué anexos entran permite cerrar el precio y fijar la fecha en un mismo documento.
VACIAMOS CERVERA anota los metros cúbicos reales estancia por estancia, contando cambra o golfas, celler, corral, pallissa y garaje. El camión espera fuera del portal si es necesario para medir el acarreo a mano desde ahí hasta dentro de la casa.
El desglose final incluye horas de equipo, viajes del vehículo y fracciones que van al gestor autorizado específico por peso. Lo recuperable resta automáticamente: mobiliario macizo con salida segunda mano, hierro, cobre y aluminio bajan la cifra total sin pedir permisos extraños a nadie.