
El carrer Major recorre de punta a punta la cresta del cerro y es la calle que más casa grande concentra de Cervera. Buena parte de su trazado va porticada: soportales de piedra y madera que dan sombra a la acera y que también condicionan la maniobra, porque la altura libre bajo el pórtico manda tanto como el ancho de la calzada. En el tramo central se abre la plaça Major, igualmente porticada, que funciona como el gran punto de carga del casco.
Las viviendas de este eje son de mayor entidad que las del resto del casco. Fachadas de cuatro y cinco huecos, portal de dovelas, zaguán empedrado, escalera principal ancha y una segunda escalera de servicio que sube hasta la cambra.
Tipos de casa para vaciar en el carrer Major
La casa de este tramo suele repartir cuatro niveles: bajo comercial o almacén, planta noble con techos altos y balcón corrido, una segunda planta de dormitorios y la cambra bajo teja. La escalera principal admite el paso de un armario montado hasta la planta noble, cosa poco frecuente en Cervera, y a partir de ahí se estrecha. Muchos zaguanes conservan el empedrado original y un portón de dos hojas que se abre entero.
Ese portón es la mejor noticia del barrio. Con las dos hojas abiertas se acopia dentro del propio zaguán y la calle queda libre, lo que reduce viajes y evita entorpecer el paso bajo los porches. Cuando el bajo tiene almacén con acceso propio, se vacía en paralelo sin tocar la escalera.
Tramo porticado del carrer Major
Soportales de piedra con altura libre corta bajo la viga.
Plaça Major y sus arcos
Espacio abierto que sirve de punto de carga para todo el eje.
Casas señoriales de zaguán
Portal de dovelas, escalera principal ancha y patio interior.
Escalera de servicio hasta la cambra
Segundo hueco angosto que comunica con el bajo cubierta.
Recogida de muebles y trastos de golfa y celler
La planta noble devuelve el mobiliario más pesado del casco: consolas, vitrinas de luna, mesas de comedor con tablero de una pieza, butacas tapizadas, camas de cabecero alto y alfombras enrolladas que pesan lo que aparentan dos. Las lámparas de brazos y los espejos con marco se embalan aparte por su fragilidad y porque suelen tener salida en el mercado de segunda mano.
Del bajo sale otra cosa distinta: mostrador, estantería metálica, cajones de madera, rótulos, expositores y a menudo un archivo completo en papel que se retira encajonado y se recicla por su vía. El hierro y el aluminio se agrupan en la propia casa y viajan por separado a gestor inscrito, que devuelve el documento de cada grupo.
Vaciado de casas de herencia y de alquiler
Aquí encargan sobre todo herederos de familias con arraigo en la villa y propietarios de bajos comerciales que llevaban años cerrados: una mercería, un despacho, un almacén de género. También llaman promotores pequeños que compran la casa entera para dividirla en apartamentos y necesitan las cuatro alturas despejadas de una sola vez.
El encargo del bajo comercial tiene su propio ritmo. Mostradores, estanterías corridas, cajoneras, archivadores y género sin vender salen a ras de calle en pocas horas, y lo que marca el tiempo es la clasificación por materiales, más que el transporte. Se puede resolver en una jornada suelta o encadenarlo con el de la vivienda.
Cómo se vacía una casa en cuesta, paso a paso
Se acuerda primero la franja para acercar el vehículo bajo los porches o situarlo en la plaça, según el día y lo que haya en la calle. Con el portón abierto, esa franja se aprovecha entera para las piezas grandes, y el resto del trabajo continúa acopiando en el zaguán con margen de sobra.
Arriba se procede por niveles descendentes, empezando por la cambra, con el pasamanos y los peldaños forrados. Las piezas que superan el ancho de la escalera de servicio se desmontan en el propio rellano. Al terminar quedan barridos los cuatro niveles, el zaguán y el bajo, con el reportaje fotográfico ya hecho.
Medición de la vivienda
Recorremos la casa con metro y libreta: metros útiles, plantas que hay que bajar, volumen en metros cúbicos, tipo de contenido, tramos de escalera y punto exacto de la calle donde puede esperar el vehículo.
Compromiso escrito con fecha
Recibes un documento con las partidas separadas —horas de equipo, viajes, volumen a reutilización y volumen a gestor autorizado— y con el día de inicio y el de entrega de llaves dentro del mismo papel.
Jornada de vaciado acordada
Llegamos a la hora fijada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, despiezamos arriba lo que no pasa por el hueco y bajamos separando desde el primer viaje por familias de material.
Casa barrida y llaves devueltas
Al terminar barremos todas las estancias, incluidos celler, golfas y patio, hacemos el reportaje del antes y el después y entregamos las llaves en mano dentro de la fecha comprometida.
Tarifas de vaciado según escalera y plantas
Este es el punto de Cervera donde el acceso juega a favor, y eso se nota en el importe. Un zaguán con portón de dos hojas y la plaça a cincuenta metros recorta viajes y ahorra buena parte del acarreo a hombro que sí existe en los carrerons. La contrapartida es el volumen: son casas grandes, con cuatro niveles y bajo, así que lo que sube la cuenta son los metros cúbicos antes que los metros de calle.
Danos el número de la calle, cuántos niveles hay que vaciar y si el bajo entra en el encargo. En servicios está el detalle de lo que incluye el trabajo y desde contacto te concertamos la medición.
Preguntas frecuentes en el carrer Major
¿Cómo calculáis el importe antes de entrar en la casa?
Con una medición en la propia vivienda que dura poco y mira cinco cosas. Los metros útiles y el número de plantas que hay que bajar. El volumen aproximado del contenido, calculado en metros cúbicos y no en habitaciones. El tipo de contenido, porque un comedor macizo, un colchón y una caja de loza pesan y viajan de manera distinta.
El acceso: si hay ascensor, cuántos tramos de escalera, cómo gira el rellano y en qué punto exacto de la calle puede esperar el vehículo. Y por último qué parte lleva tratamiento aparte. Con esos cinco datos sale una cifra ajustada, y por eso la podemos sostener.
¿Qué ocurre si aparece algo que la medición no vio?
Paramos y te lo contamos antes de tocarlo. Puede ser un altillo lleno hasta la viga, un trastero que estaba en el edificio de al lado o restos de obra bajo una lona en el patio.
Te decimos qué supone en horas y en euros, con el mismo desglose que el resto, y decides tú si entra en el encargo o se queda como está. Mientras no des tu visto bueno por escrito, el importe acordado se mantiene intacto y el trabajo sigue por lo que ya estaba previsto.
Es la parte del compromiso que más tranquiliza a quien nos escribe.
¿Tu casa está en el carrer Major? Te damos importe y fecha por escrito
690 220 944